Acerca de nosotros

Somos una organización sin fines de lucro que existe para confrontar y crear cultura para Cristo.


En el año 2012, lo que comenzó como una pequeña compañía de ropa con un nombre audaz — Wrath and Grace — rápidamente se convirtió en algo mucho más grande.

Nacida de la convicción de que el evangelio de Jesucristo debe impactar cada área de la vida y la cultura, Johan Henao fundó “Wrath and Grace” y comenzó imprimiendo la verdad sobre prendas — mensajes que proclamaban a Cristo como Rey en un mundo que lo había olvidado. Pero no pasó mucho tiempo antes de que ese mensaje se hiciera más fuerte. De la ropa a la música, de la música a la publicación de libros, y de la publicación a conferencias internacionales, Wrath and Grace se convirtió en un medio de resistencia y conquista, uniendo creatividad, teología y convicción bajo una sola misión: confrontar las tinieblas y crear cultura que glorifique a Dios.

Fue a través de esas conferencias que, en 2015, Wrath and Grace comenzó a colaborar estrechamente con Voddie Baucham Ministries, una alianza forjada por una visión compartida y una verdad inquebrantable. De esa colaboración nació, en 2020, Wrath & Grace Ministries, fundada oficialmente por Johan (“Jay”) Henao y el Dr. Voddie Baucham, llevando adelante el mismo fuego que encendió la marca original, ahora con una misión renovada: confrontar y crear cultura para Cristo a través de contenido y recursos digitales.

En el 2019, Leonardo Ehrenstein, vocalista, guitarrista y productor de música cristiana, contactó a Wrath and Grace con el deseo de colaborar y promover su música. Lo que comenzó como una colaboración artística se transformó en una alianza ministerial profunda. Con el tiempo, Leonardo terminó tomando la delantera en la dirección creativa y producción del ministerio, dirigiendo también el lado de habla hispana del ministerio: Ira y Gracia. Es así como nuevas audiencias comenzaron a ser alcanzadas a través de una pasión por proclamar la verdad de Cristo en las esferas de la educación, el arte, los medios y la tecnología.

Hoy, bajo el liderazgo de Jay Henao como Presidente, Wrath & Grace Ministries continúa expandiendo su alcance — proclamando la supremacía de Cristo a través de la predicación, la enseñanza, los medios, las artes, el entretenimiento y los negocios.

La misión avanza gracias al compromiso de un equipo dedicado: Aaron Warner, construyendo alianzas estratégicas como Director de Relaciones Ministeriales; Leonardo Ehrenstein, dando forma al mensaje y al arte como Director Creativo y Productor; y Darren y Nancey Altizer, liderando el Desarrollo de Productos, asegurando que cada recurso, diseño y producto refleje verdad y excelencia.

De una camiseta en 2012 a una plataforma global del evangelio, el mensaje nunca ha cambiado — Cristo reina, y cada esfera de la vida y la cultura debe postrarse ante Su señorío.

Porque este es Su mundo. Y no hay centímetro cuadrado que no le pertenezca.

Ira y Gracia — Todo de Cristo, para toda la vida. Toda la cultura para Cristo.

Lo que creemos

  • Nuestro ministerio se adhiere a la fe cristiana histórica. Afirmamos los credos ecuménicos de la Iglesia cristiana y adoptamos tanto la Confesión Bautista de Londres de 1689 como la Confesión de Westminster como nuestras declaraciones de fe.

Confesiones de fe

El problema actual

Durante años, muchos cristianos han descuidado una de las razones principales de nuestra existencia: glorificar a Dios cumpliendo el mandato cultural (Génesis 1:26).

Mientras la cosmovisión humanista y secular ha avanzado con determinación en áreas como la educación, el arte y la tecnología —obedeciendo, aunque de manera distorsionada, ese mismo mandato—, la iglesia ha permanecido en gran parte en silencio. En el mejor de los casos, nos hemos limitado a defendernos dentro de la guerra cultural que nos rodea, en lugar de tomar la iniciativa y ejercer dominio fiel en el nombre de Cristo.

El resultado no sorprende: decadencia moral, confusión cultural y una sociedad que ha perdido su rumbo.

Pero creemos que las cosas deben y pueden cambiar.

Nuestra esperanza no está en estrategias humanas, sino en el evangelio de Jesucristo — el poder de Dios para transformar corazones, familias, iglesias locales, naciones y culturas. Ira y Gracia existe para proclamar ese evangelio del reino de Dios para dar forma al caos que nos rodea, sometiendo cada esfera de la vida bajo el señorío de Cristo mientras confrontamos y creamos cultura para nuestro Rey.

La solución

Saber defender nuestra fe es una parte esencial de la vida cristiana. Pero no fuimos llamados únicamente a resistir, sino a avanzar.
El Reino de Dios no se expande solo por medio de la defensa, sino por la proclamación activa de la verdad y la obediencia fiel a Cristo en cada esfera de la vida.

Creemos que los tiempos actuales demandan que los cristianos entiendan la importancia de pasar a la ofensiva. No basta con identificar y exponer la oscuridad — debemos encender la luz de Cristo en la tinieblas.

La iglesia es la sal de la tierra, y nuestra tarea es sazonar y preservas todas las cosas para la gloria de Dios. Esto significa exactamente lo opuesto a retirarse del mundo o esconderse de la cultura pagana e idolatra que nos rodea.

Sí, debemos estar dispuestos a confrontar la cultura, pero también a crear cultura: arte, filosofía, educación, negocios y medios que reflejen la verdad, la bondad y la belleza de nuestro Rey.

El campo de batalla

  • No es coincidencia que la decadencia de nuestra sociedad avance al mismo ritmo que la destrucción de su fundamento más esencial: la familia.

    La castración espiritual del hombre, el feminismo radical, la agenda LGBTQ+ y el aborto no son causas aisladas… son manifestaciones de una misma guerra: un ataque directo al hogar, al orden creado por Dios.

    Como cristianos, no podemos quedarnos callados ni permanecer al margen de esta batalla. Hemos sido llamados a luchar —a levantar la bandera del Reino de Dios en medio del caos— proclamando con valentía la gloria del diseño divino para la familia.

  • Tampoco es de extrañar que la actual decadencia y declive de nuestra sociedad corran paralelos al hecho de que durante décadas hemos entregado a nuestros hijos a la educación humanista secular impuesta por el estado.

    Como cristianos hemos creído la mentira y el mito de la neutralidad en el ámbito de la educación y hemos sido ingenuos al pensar que nuestros hijos están a salvo en manos del enemigo.

    Nuestros hijos deben ser educados con una visión cristiana del mundo, y nuestro deber como cristianos no es simplemente retirarlos de estas instituciones paganas, sino también crear y proporcionar una alternativa que exalte a Cristo y que busque equipar a la próxima generación con una educación sólidamente cristiana.

  • En esta era digital, el poder del contenido y los medios de comunicación es innegable. Las grandes corporaciones han invertido millones en construir imperios mediáticos capaces de moldear la mente y el corazón de las masas. Día tras día, las personas son discipuladas por las mentiras del mundo, absorbidas por narrativas que oscurecen la verdad y desvían del propósito de Dios.

    Ha llegado el momento de que los cristianos recuperemos este terreno. Debemos entrar y comprometernos con la esfera de los medios —no para imitar al mundo, sino para redimirla—, creando contenido que ilumine, confronte y transforme. Contenido que proclame la verdad de la Palabra de Dios y exalte a Cristo en cada pantalla, en cada historia y en cada corazón.

    Los cristianos necesitan entrar y comprometerse con la esfera de los medios de comunicación para que podamos crear y proporcionar un contenido impactante y transformador de la vida basado en la verdad de la palabra de Dios.

  • El arte es una de las expresiones más sublimes de la belleza, y la belleza tiene poder. Por eso las artes poseen una fuerza transformadora capaz de moldear corazones, inspirar movimientos y cambiar civilizaciones. El enemigo lo sabe, y por eso ha hecho de las artes su púlpito, proclamando oscuridad donde debería brillar la luz.

    El mundo ha dirigido su ataque más feroz hacia los más vulnerables —nuestros niños— usando el arte, el cine y la música como herramientas para sembrar mentiras y promover su agenda humanista secular. Hollywood entiende el poder de las historias. La industria del entretenimiento invierte fortunas para predicar su evangelio cultural, mientras que los cristianos, en muchos casos, hemos permanecido en silencio.

    Como cristianos debemos recuperar el arte como un instrumento de adoración para proclamar la verdad y belleza para la gloria de Dios.

  • Muchos cristianos han reducido el trabajo y los negocios a simples medios de supervivencia, como si fueran actividades terrenales sin valor eterno mientras esperamos la segunda venida de Cristo. Pero el trabajo no es una maldición ni una carga: es un llamado divino.

    Dios nos creó para ejercer dominio, trabajar con excelencia y reflejar Su gloria en todo lo que hacemos. Por eso creemos que los cristianos deben ser activos e intencionales en el mercado —emprendiendo, innovando y produciendo— no para su propio beneficio, sino para honrar a Dios, edificar a otros e invertir en el avance de Su Reino.

    Ha llegado la hora de redimir nuestra visión del trabajo: de recuperar una comprensión bíblica de la vocación, de las herramientas y de los recursos que Él nos ha confiado.